Estimulación cognitiva en el envejecimiento y las demencias

Entre las terapias no farmacológicas que se han ido proponiendo en los últimos años, la estimulación cognitiva es la que recibe el mayor apoyo empírico, especialmente en el envejecimiento normal, el deterioro cognitivo leve y las demencias, llegando a proponerse como la primera intervención a realizar cuando se realizan esos últimos diagnósticos. Existen diferentes programas de estimulación cognitiva en castellano, adaptados a las diferentes características de las poblaciones a las que pretenden atender. Dado que la proliferación de dichos programas corre el riesgo de menoscabar su calidad, desde Neuroptimiza planteamos una serie de recomendaciones que deben tenerse en cuenta a la hora de aplicar estimulación cognitiva a estas poblaciones: i) su administración debe ser individual o en grupos muy reducidos y homogéneos que permitan utilizar las estrategias de intervención neuropsicológica independientemente del proceso cognitivo que se pretenda trabajar, y ii) la selección de las tareas a usar debe estar enmarcada en un modelo teórico que las fundamente y les dé sentido, evitando confundir la estimulación cognitiva con la mera repetición de ejercicios variados. Así, el profesional debe seleccionar los materiales que resulten más adecuados de entre los disponibles en la literatura, ajustándolos tanto a las características del individuo en función de los resultados en su evaluación neuropsicológica, como al marco teórico en que el fundamenta su intervención. Todo ello utilizando estrategias de rehabilitación y contemplando otros aspectos cognitivos, emocionales y comportamentales que puedan estar comprometiendo el funcionamiento del paciente en la vida cotidiana.

Tomado de Logicortex:

Dr. José María Ruiz Sánchez de León. Director Técnico de Neuroptimiza. Estimulación cognitiva en el envejecimiento sano, el deterioro cognitivo leve y las demencias: estrategias de intervención y consideraciones teóricas para la práctica clínica.. Revista de Logopedia, Foniatría y Audiología 2012; 32: 57-66.